La línea B del subte de Buenos Aires, inaugurada el 17 de octubre de 1930, es una de las más importantes de la red. Se extiende a lo largo de 11,8 km entre las estaciones Leandro N. Alem y Juan Manuel de Rosas. A lo largo de su historia, ha sido objeto de varias remodelaciones y extensiones que la han convertido en una de las más utilizadas por los porteños.
Historia de la línea B del subte
La construcción de la línea B del subte comenzó en 1912, cuando el Congreso de la Nación Argentina sancionó la ley 870 para la realización de la línea que uniría el Correo Central y la intersección de las calles Triunvirato y Elcano. Sin embargo, recién en 1927 se firmó en Nueva York el convenio financiero para construirla.
La construcción estuvo a cargo de la compañía Lacroze Hermanos y el primer tramo entre las estaciones Lacroze y Callao fue inaugurado el 17 de octubre de 1930. En los años siguientes, la línea se fue extendiendo hasta llegar a la estación Leandro N. Alem el 1 de diciembre de 193
A lo largo de su historia, la línea B ha experimentado varias remodelaciones y mejoras. En 1995 se realizó un recambio de flota y se adquirieron coches japoneses Mitsubishi de segunda mano. En 2013 se inauguraron dos nuevas estaciones, Echeverría y Juan M. de Rosas, lo que permitió aumentar la capacidad de transporte de la línea.
Recorrido y estaciones
El recorrido de la línea B del subte comienza en la estación Leandro N. Alem, ubicada en la intersección de Avenida Corrientes y Avenida Leandro N. Alem. Desde allí, la línea sigue por debajo de la Avenida Corrientes hasta llegar a la estación Federico Lacroze, ubicada en la Avenida Federico Lacroze.
Continuando su recorrido, la línea toma una curva para ir debajo de la Avenida Guzmán hasta llegar a la Avenida Elcano, donde toma la traza de la Avenida Triunvirato hasta su terminal Juan M. de Rosas.
En total, la línea B cuenta con 17 estaciones, que se distribuyen a lo largo de su recorrido. Algunas de las estaciones más importantes son Leandro N. Alem, Carlos Pellegrini, Pueyrredón y Federico Lacroze.
Material rodante
El material rodante utilizado en la línea B del subte está compuesto por formaciones de coches Mitsubishi y CAF-Siemens. Los coches Mitsubishi fueron adquiridos en 1995 y provienen del Metro de Tokio. Estos coches han reemplazado a los antiguos coches ingleses y norteamericanos que se encontraban en uso.
Por otro lado, los coches CAF-Siemens fueron adquiridos en 2014 y provienen del Metro de Madrid. Estos coches cuentan con aire acondicionado, sistema de comunicaciones interno y pasillo de interconexión. Su incorporación a la línea B ha permitido mejorar el servicio y aumentar la capacidad de transporte.
La línea B del subte de Buenos Aires es una de las más importantes de la red, con una historia que se remonta a principios del siglo XX. A lo largo de los años, ha experimentado varias remodelaciones y extensiones que la han convertido en una línea moderna y eficiente.
Con su recorrido que abarca desde Leandro N. Alem hasta Juan M. de Rosas, la línea B del subte conecta importantes puntos de la ciudad y facilita el transporte de miles de personas a diario.
Además, el material rodante utilizado en la línea B, con los coches Mitsubishi y CAF-Siemens, garantiza un viaje cómodo y seguro para los pasajeros.
La línea B del subte es una de las mejores opciones de transporte público en Buenos Aires, con estaciones modernas, trenes eficientes y un recorrido que conecta importantes puntos de la ciudad.
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