El 19 de junio, conocido como Juneteenth, se suma a las fechas importantes para recordar la lucha y resistencia de la comunidad afroamericana. Este día conmemora la emancipación de los esclavos en Estados Unidos y representa un hito significativo en la historia de la abolición de la esclavitud. En este contexto, es imposible mencionar a Harriet Tubman sin destacar su valiente papel como una de las líderes más influyentes en la lucha contra la esclavitud. Como una verdadera Moisés moderna, Tubman guió a innumerables personas y liberó a centenares de esclavos en Estados Unidos, dejando un legado imborrable en la historia de la igualdad y la justicia.
La Historia de Harriet Tubman
La figura de Harriet Tubman no es excesivamente conocida en España. Sin embargo, en Estados Unidos goza de gran popularidad. Tanto que en 2016 Obama anunció que su rostro sucedería al de Andrew Jackson, séptimo presidente de los Estados Unidos, en los billetes de 20 dólares. Aunque la llegada de Donald Trump a la presidencia hizo que este proyecto se paralizase, esta historia demuestra cómo la figura de Tubman forma parte del imaginario colectivo americano.
No es para menos, pues su historia es realmente apasionante. Araminta Ross —cambiaría su nombre por el de Harriet Tubman tras casarse con John Tubman, un hombre negro libre— nació en el seno de una familia numerosa de esclavos, alrededor de 1822 en Maryland.
Su infancia fue difícil. Destinada por su condición de esclava a servir, desempeñó los más diversos trabajos en casa de sus amos, los Brodess, y de otras familias blancas a quienes la alquilaban. Azotada y maltratada a menudo, al empezar la adolescencia, Harriet se vio envuelta en un incidente entre un esclavo huido y su propietario a resultas del cual sufrió una fractura de cráneo. Esta grave herida le provocaría ataques parecidos a la epilepsia y pérdidas de conciencia durante toda su vida.
El Ferrocarril Subterráneo
En 1849, convencida de que iba a ser vendida y separada de su familia, Tubman intentó escapar con dos de sus hermanos. Estos se arrepintieron y decidieron volver para seguir siendo propiedad de los Brodess. Harriet no se resignó e intentó de nuevo la huida poco después. Esta vez, sola.
Tras recorrer más de 100 kilómetros por caminos secundarios, bosques y áreas pantanosas, llegó a la frontera con Delaware, un estado abolicionista. Allí, según explicaría a su biógrafa Sarah Bradford, me miré las manos para ver si era la misma persona. ahora era libre. fue un momento glorioso: el sol se filtraba como oro a través de los árboles y me sentí como si estuviera en el cielo.
Tubman siguió camino hasta Filadelfia, en donde se estableció temporalmente. Pero su libertad no la hacía feliz. Al menos, no completamente: era una extraña en una tierra extraña. mis padres y hermanos estaban en maryland. yo era libre y quería que ellos también lo fueran.
Una de las grandes hazañas de Harriet Tubman fue su participación en el Ferrocarril Subterráneo. Esta red de activistas abolicionistas no tenía ninguna estructura fija, ni una coordinación centralizada, pero se conocía como tal por los términos ferroviarios en clave que usaban sus miembros. Tubman se convirtió en una de las conductoras más conocidas del Ferrocarril Subterráneo, ayudando a guiar a esclavos fugitivos hacia la libertad.
Se calcula que en total llegó a liberar a unos 70 esclavos, casi todos ellos familiares o amigos, y a dar indicaciones precisas para que otros tantos alcanzaran la libertad. Todo ello sin saber leer ni escribir, lo cual es realmente impresionante.
La Guerra de Secesión y el Legado de Harriet Tubman
La Guerra de Secesión no haría sino incrementar la leyenda de Harriet Tubman. Pronto se incorporó a las filas del ejército de la Unión, en donde sirvió como cocinera y enfermera al principio, pero enseguida pasó a desempeñar papeles más determinantes, sobre todo después de que el presidente Lincoln aprobara la Proclamación de Emancipación, una orden ejecutiva que reconocía a los esclavos huidos de los Estados del Sur como hombres y mujeres libres.
Tubman contribuyó a transformar Fort Monroe, en Virginia, en un polo de atracción de esclavos fugitivos, muchos de los cuales se incorporaron al ejército. Desde allí organizó un servicio de exploradores y una red de espionaje.
Uno de los momentos más destacados de su participación en la guerra fue la Incursión del Río Combahee, en la que, tras internarse en territorio confederado en Carolina de Sur, las tropas del Norte consiguieron la liberación de más de 700 esclavos negros. Esta audaz acción militar fue un gran golpe para la Confederación y un paso más hacia la abolición de la esclavitud.
El Legado de Harriet Tubman
Tras la guerra civil, Harriet Tubman se estableció en Auburn, estado de Nueva York, junto con su familia y, aunque de una forma más sosegada, nunca dejó de implicarse en los asuntos de su comunidad y de luchar por el progreso de los derechos humanos.
Su activo papel en la Guerra de Secesión se vio reconocido a medias en 1899, cuando el Congreso de los Estados Unidos le concedió un incremento de 20 dólares en la pensión de viudedad de su segundo marido, el exsoldado afroamericano Nelson Davies. En realidad, Tubman merecía una pensión militar, pero no se le concedió.
Harriet murió en Auburn el 20 de marzo de 1913 y fue despedida con honores militares en el cementerio de Fort Hill, donde descansan sus restos mortales.
El legado de Harriet Tubman perdura hasta el día de hoy. Su valentía, determinación y lucha por la libertad continúan siendo una fuente de inspiración para muchas personas. Además, su participación en el Ferrocarril Subterráneo y en la Guerra de Secesión demuestra la importancia de la resistencia y la solidaridad en la lucha contra la opresión.
Quienes visitan Cambridge, una pequeña localidad de su estado natal de Maryland, pueden recordar su figura visitando el Museo y Centro Educativo Harriet Tubman y recorriendo el Sendero Harriet Tubman, una ruta de más de 200 kilómetros que une las costas de Maryland con Filadelfia y preserva los raíles del Ferrocarril Subterráneo a través de los cuales Tubman transportó a decenas de personas hacia la libertad.
El Legado de Harriet Tubman en la Actualidad
Podríamos dejarlo aquí, pero terminar este texto sobre la figura de Harriet Tubman sin recordar que la esclavitud contra la que luchó no es solo un hecho histórico, sino una realidad en la actualidad, sería traicionar a su memoria.
Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), todavía hoy, en pleno siglo XXI, existen 40 millones de personas esclavizadas en todo el entorno. Sin duda, resulta pertinente preguntarse qué haría Harriet Tubman acerca de esto. Y, también, qué podemos hacer nosotros para continuar su legado y luchar por la igualdad y la justicia.
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