El 17 de julio de 2000 quedó marcado como uno de los días más tristes en la historia de Ferro Carril Oeste. Después de una temporada tortuosa, el equipo de Caballito se despidió de la primera división del fútbol argentino. Con una estadística famélica y un grupo de futbolistas jóvenes, Ferro caía en un laberinto del cual todavía no ha encontrado la salida.
Fue un partido triste y desolador para los jugadores de Ferro. Enfrentaron a Newell's Old Boys y fueron derrotados 2-0 en la última fecha del Clausura 2000. El descenso ya era una sentencia desde hacía cinco fechas, cuando Lanús los había apabullado con un contundente 7-0. Las miradas fuera de foco, los brazos ondulantes como flecos y las piernas cansadas marcaban el camino al vestuario. Así se despedía Ferro de la máxima categoría del fútbol argentino.
El peor torneo en la historia de Ferro
El Clausura del año 2000 fue el peor torneo en la historia de Ferro en los torneos cortos. El equipo ganó apenas dos partidos, empató dos y perdió 1Marcó solamente nueve goles y recibió 4Juan Domingo Rocchia y Jorge Brandoni dirigieron en dupla las primeras 12 fechas, luego Rocchia continuó solo un partido más, y finalmente Claudio Argüeso tomó la conducción hasta el final del torneo. Culminaron la campaña con 17 puntos y 90 goles recibidos en 38 fechas. Fue una temporada para el olvido, llena de derrotas y goleadas en contra.
La temporada anterior al descenso, Ferro estableció una sequía que todavía es récord: 873 minutos sin convertir un gol. Esta sequía fue la cruel contracara para el club que había establecido una inmejorable marca de imbatibilidad en los años 80, con 1075 minutos en los que Carlos Barisio mantuvo el arco cerrado.
La gloria pasada y la esperanza de un futuro mejor
Ferro Carril Oeste fue una verdadera locomotora del fútbol argentino en la década del 80. Después de obtener los subcampeonatos en 1981, el equipo consiguió su primer título en 1982 al quedarse con el Nacional. Volvió a dar la vuelta olímpica en 1984, ganando la edición del mismo certamen y venciendo a River Plate en la final. Ferro era protagonista y se paraba a la par y por encima de los grandes.
Pero el descenso en el año 2000 significó el inicio de una etapa oscura para el club. Con el paso de los años, Ferro ha sufrido malas administraciones y una masa societaria cada vez más reducida. En la víspera de la Navidad de 2002, el club fue declarado en quiebra por la Justicia. Sin embargo, los socios y socias lograron preservar los terrenos del club y evitar la liquidación de las instalaciones deportivas.
A pesar de los intentos por volver a primera división, Ferro ha sufrido una serie de frustraciones y desilusiones. El club ha trabajado en reconstruirse desde la base y en fortalecer las divisiones inferiores con jugadores formados en casa. La actual Comisión Directiva tiene como objetivo devolver a Ferro a donde merece estar: en la primera división del fútbol argentino.
Un legado que nunca se olvida
A pesar de la tristeza y nostalgia que ha dejado el descenso de Ferro Carril Oeste, el club sigue siendo un símbolo de la historia del fútbol argentino. Los hinchas y socios que han estado con el club durante décadas siguen apoyando y esperando el regreso a la primera división. Ferro fue una familia, una escuela de vida y un lugar de encuentro para muchos. A pesar de los obstáculos y dificultades, el amor por el club sigue intacto.
Esperemos que pronto Ferro Carril Oeste encuentre el camino de regreso a la primera división y pueda volver a ser protagonista en el fútbol argentino. Mientras tanto, recordemos y valoramos la gloria pasada y la esperanza de un futuro mejor para este histórico club.
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